Más fiscalizaciones ambientales en Perú: Lo que las empresas deben saber para no ser sancionadas
En los últimos meses, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) ha intensificado las acciones de supervisión en distintos sectores productivos del país. Esta tendencia responde a la necesidad de fortalecer el cumplimiento de la normativa ambiental, prevenir daños al entorno y garantizar que las actividades económicas se desarrollen de manera responsable.
Para muchas empresas, este escenario representa un reto, pero también una oportunidad para ordenar su gestión ambiental y reducir riesgos legales.
¿Por qué el OEFA está intensificando las fiscalizaciones?
El incremento de las fiscalizaciones ambientales está relacionado con:
- El aumento de denuncias ambientales y conflictos socioambientales.
- La necesidad de prevenir impactos acumulativos sobre agua, aire y suelo.
- El fortalecimiento del enfoque preventivo en la gestión ambiental.
- El uso de información técnica y monitoreos para detectar incumplimientos.
Hoy, el OEFA no solo actúa ante emergencias, sino que verifica el cumplimiento permanente de obligaciones ambientales.
Sectores más fiscalizados
Si bien todas las actividades económicas pueden ser supervisadas, los sectores que reciben mayor atención incluyen:
- Industria y manufactura
- Minería y actividades extractivas
- Gestión de residuos sólidos y peligrosos
- Energía y proyectos de infraestructura
- Actividades logísticas y de transporte
Esto no significa que otros sectores estén exentos. Cualquier empresa que genere impactos ambientales puede ser fiscalizada.
Principales incumplimientos detectados
Entre las observaciones más comunes durante las fiscalizaciones se encuentran:
- Operar sin un instrumento de gestión ambiental aprobado.
- No realizar monitoreos ambientales según lo establecido.
- Manejo inadecuado de residuos peligrosos.
- Falta de permisos para vertimientos o emisiones.
- Ausencia de registros, reportes o evidencia documental.
Muchos de estos incumplimientos no ocurren por mala fe, sino por desconocimiento o falta de acompañamiento técnico.
¿Cómo pueden prepararse las empresas?
La mejor estrategia frente a una fiscalización no es reaccionar, sino prevenir. Algunas acciones clave son:
- Verificar si el proyecto cuenta con el instrumento ambiental correcto.
- Mantener actualizados los permisos y autorizaciones.
- Realizar monitoreos ambientales de manera periódica.
- Ordenar la documentación ambiental y registros operativos.
- Implementar una gestión ambiental preventiva desde el diseño del proyecto.
Una empresa preparada reduce significativamente el riesgo de sanciones y paralizaciones.
El valor de una consultoría ambiental preventiva
Contar con una consultora ambiental permite a las empresas:
- Identificar riesgos antes de una fiscalización.
- Cumplir la normativa ambiental vigente.
- Tomar decisiones informadas basadas en datos técnicos.
- Fortalecer su reputación frente a autoridades y comunidad.
En JM&L Ingeniería y Medio Ambiente, acompañamos a las empresas en la evaluación, implementación y seguimiento de sus obligaciones ambientales, promoviendo una gestión responsable y sostenible.
Las fiscalizaciones ambientales en el Perú son una realidad creciente. Estar preparados no solo evita sanciones, sino que demuestra compromiso con el entorno, la legalidad y el desarrollo sostenible.
La prevención siempre será más eficiente que la corrección.
